Aviva Nuestros Corazones - La señal y la espada (14-12-2017)





No serás víctima de la persecución porque crees en la religión. Por lo general, en nuestro mundo hoy, serás perseguido porque crees en el nombre de Jesucristo.
¡Espéralo! y regocíjate cuando ocurra.

Aviva Nuestros Corazones - La Piedra Angular (13-12-2017)





Pienso que les hacemos un daño a las personas cuando presentamos el evangelio solo enfocándonos en los beneficios y las bendiciones de conocer a Jesús como nuestro Salvador. Ahora bien, hay beneficios y bendiciones en abundancia y no debemos dejarlos fuera. Pero no les damos a las personas el panorama completo, si no les decimos lo que Jesús enseñó, y eso es, que habrá persecución. Habrá sufrimiento. Habrá luchas. Habrá conflictos. Habrá asuntos y problemas que tendremos que enfrentar.


Aviva Nuestros Corazones - Ahora que lo he tomado en mis brazos (12-12-2...





La salvación no es una filosofía. No es una religión. No es un sistema doctrinal. No es un sistema religioso. No es grupo de creencias. Sí existe un grupo de creencias sobre la salvación; sí existe un sistema doctrinal sobre la salvación. Pero la salvación es en última instancia una persona. Es Jesús. Él es nuestra salvación. El ver a Jesús, es ver la salvación de Dios. Jesús y la salvación son inseparables.

Aviva Nuestros Corazones - Restaurando un legado (11-12-2017)





 La mayoría de las personas viven aferradas a este mundo con todo y lo mal que está. Encuentran uno que otro encanto insignificante y simplemente se aferran a ellos. Piensan en la muerte, y opinan, «¡Eso es terrible!»

Aviva Nuestros Corazones - Movido por el Espíritu (08-12-2017)





«Este es aquél. Este es al que he estado anhelando y esperando por un largo tiempo». El espíritu abrió sus ojos. No sus ojos físicos; sus ojos físicos estaban ya abiertos. El hombre no estaba ciego. El espíritu abrió sus ojos espirituales para ver y percibir a Cristo.
Yo quiero decirte que si tú ya conoces a Cristo, es solamente porque el Espíritu de Dios ha abierto tus ojos espirituales para verlo y recibirlo.

Aviva Nuestros Corazones - Anhelo satisfecho (07-12-2017)





Estamos esperando y anhelando ser libres de pecado, ¿no lo estás tú? No estar plagadas por la tentación, la fragilidad y la debilidad humana. Esperamos y anhelamos ser libradas de este mundo caído y dañado; ser libradas de nuestra carne, del sufrimiento de este mundo que viene como consecuencia del pecado.
Dios nos librará de todo eso en Su tiempo, y mientras tanto nosotras esperamos y anhelamos.

Aviva Nuestros Corazones - Esperando ser consolados (06-12-2017)





Vivimos en un mundo caído, por ello estamos obligadas no solo a batallar con la caída de este mundo y sus efectos sobre nosotras, sino también a batallar con nuestra propia caída, nuestra debilidad, y nuestra propia necedad. Necesitamos consuelo, necesitamos ser confortadas.

Aviva Nuestros Corazones - Un legado de dedicación (05-12-2017)





«Señor, te entrego este hijo a Ti».  Y no es que ya no lo ames. No es que ya no lo cuides. Ciertamente sigues orando y amándolo, y en la medida en que Dios te va abriendo puertas, continúas hablando verdad a su corazón.  Pero no lo haces como si fueras la dueña o como una controladora o como una que puede arreglarlo.  Estás diciendo, «Señor, este hijo es Tuyo, Tú trata con él o ella».

Aviva Nuestros Corazones - Una dedicación muy especial (04-12-2017)





Si estás manteniéndote lejos del Señor, queriendo correr y controlar tu propia vida, ¿cuán hipócrita sería presentar tus hijos al Señor y decir, «yo quiero que Tú controles este niño, yo quiero que Tú gobiernes la vida de este niño»?
Y no solo cuando el niño es pequeño, sino también cuando va creciendo, si tu estás tratando de llevar el timón de tu vida, resistiendo la voluntad de Dios, ¿por qué has de molestarte cuando tus hijos digan, «yo quiero controlar mi vida»? Y tú les dices, «No, necesitas obedecer a Dios», mientras ellos están diciéndote, «Enséñame, ¿Cómo luce eso?»

Aviva Nuestros Corazones - Purificación (01-12-2017)





Si alguna vez has tenido un recién nacido, sabrás lo difícil que es salir de la casa y andar por la ciudad. Aunque fue difícil para María y José, ellos viajaron con el niño Jesús en obediencia a la ley y lo dedicaron en el templo. Nancy le da vida a esta escena en esta serie titulada, «La dedicación del Rey».

Aviva Nuestros Corazones - La humildad de Cristo (30-11-2017)





El hecho de que nosotros le importemos a Dios es evidencia de Su condescendencia; de la humildad del Señor. Pero quiero decirles algo aún más sorprendente. La condescendencia de Dios va más allá de eso. Él no solo nos mira. Él no solo piensa en nosotros. Él no solo se preocupa por nosotros. En Navidad celebramos el hecho de que Dios bajó a la tierra y se convirtió en uno de nosotros.

Aviva - Completamente hombre, completamente Dios (29-11-2017)





Si voy contigo y te ofrezco ayuda para salvarte hoy, pero no te estás ahogando, o no estás en medio de un incendio en tu casa, o no necesitas que te salve de nada, entonces tú dices: «qué bien, muy amable, pero no creo necesitar salvación alguna hoy», Jesús vino a ofrecer salvación para aquellos que necesitan un Salvador, y esos somos todos nosotros.

Aviva Nuestros Corazones - Regresando a tu amor (28-11-2017)





Le he dicho a nuestro equipo, en varias ocasiones a través de los años, «si no puedo mantener una intimidad, una relación y un caminar cercano con Cristo, mientras mantengo las exigencias de este ministerio, entonces debo dejar el ministerio. No puedo venderle mi alma a la organización. No puedo hacerlo».

Promo - La Batalla de la Fe 2018 - Santo Domingo, Rep. Dominicana

Aviva Nuestros Corazones - Reparando una fuga lenta (27-11-2017)





¿Alguna vez te has encontrado a tí misma justificando pequeñas concesiones que van en aumento? No las cosas grandes, pero cosas que antes de estar tan ocupada, nunca habrías pensado que estaban bien, pero ahora las dejas pasar  porque no tienes tiempo para ocuparte de ellas?
Es una señal de perder tu primer amor. Estamos trabajando más duro para proteger nuestra imagen pública que para proteger nuestro carácter interior.

Aviva Nuestros Corazones - La bendición de las espinas, día 3 (23-11-2017)





Le entregamos nuestra debilidad. Le entregamos nuestro dolor. Le entregamos nuestro sufrimiento. Le entregamos nuestras espinas y nuestra aflicción. Y Dios dice, «a cambio, Yo te daré Mi fuerza, Mi poder, Mi gracia para soportar y para exaltar, para abrazar la cruz, para gloriarte en la cruz».

Aviva Nuestros Corazones - La bendición de las espinas, día 2 (22-11- 2017)





Pablo dice, «sobreabundo de gozo en toda nuestra aflicción» (2 Cor. 7:4). Él no dice, luego de sobrepasar la aflicción. Él dice, «en medio de todas nuestras aflicciones, yo sobreabundo de gozo». Mientras leo este versículo, quiero decirte que hay muchos días en que simplemente... no lo computo. 

Aviva Nuestros Corazones - La bendición de las espinas, día 1 (21-11-2017)





Esta es la historia de alguien que verdaderamente decidió que realmente iba a dar gracias en todo. 

Aviva - Cómo controlar tus emociones desenfrenadas (20-11 -2017)





Simplemente no puedo tener estas emociones bajo control. No puedo pensar correctamente. Pero incluso eso es una forma equivocada de pensar; porque el hecho es que por la gracia de Dios, yo puedo pensar con claridad.

Aviva Nuestros Corazones - Salmo 126, día 10 (17-11-2017)









El avivamiento no es un toque emocional, sino un cambio completo.

Aviva Nuestros Corazones - Salmo 126, día 9 (16-11-2017)





«El avivamiento, de acuerdo a los registros, llena las escuelas dominicales, aglomera las iglesias, levanta evangelistas, llama a pastores, recluta misioneros, levanta fondos, reúne familias, y libera de vicios».

Aviva Nuestros Corazones - Salmo 126, día 3 (08-11-2017)





¡De hecho, no queremos llegar a la parte del quebrantamiento, de la confesión y el arrepentimiento! Queremos evadir todo eso, pensamos que es muy negativo, muy intolerante, muy deprimente, y que no es la manera de atraer simpatizantes  a la iglesia.
Te diré cómo atraer simpatizantes a la iglesia: Deja que aquellos que se dicen creyentes, los que dicen que han encontrado a Cristo, se pongan a cuentas con Dios y los que han de venir, vendrán.

Aviva Nuestros Corazones - La historia y el significado de la reforma, d...

EL ECO DE LA REFORMA: LA GLORIA DE DIOS


... 31 de Octubre y el mundo tiene motivos para celebrar. Celebramos como cristianos uno de los acontecimientos históricos de mayor relevancia. Tanto para la iglesia como para muchas naciones, la reforma protestante que mañana arriba a 500 años de conmemoración, ha sido un referente teológico, político, económico y social.
Con la protesta de Martín Lutero en sus 95 tesis empezó todo un movimiento que posteriormente se convertía en una revolución singular que hoy se resume con los 5 principios que sustentaron el rescate de la iglesia: Las 5 Solas.
Sola Scriptura, Sola Fide, Sola Gratia, Solus Christus, Soli Deo Gloria. He aquí esos 5 postulados que representan la teología reformada. De éstos principios se desprende lo que denomino el gran sonido de este movimiento reformador. Una vez planteados estos principios, lo que se escuchaba como debate era lo siguiente: La autoridad de las escrituras vs. La autoridad papal; La salvación por fe vs. Ventas de Indulgencias.
En ese debate el argumento principal de esas doctrinas, que enfrentaban una iglesia en la oscuridad del poder de Roma, lo fue presentar la gloria de Dios en el plan de Salvación. Y ésta es la razón por la cual hoy se tiene que concluir que la cosmovisión de los reformadores provocó una transformación de toda Europa. Y más adelante, llegó a Norteamérica la influencia de Lutero y Calvino de la mano de Jonathan Edwards y George Whitefield.
La explicación de esto es que las doctrinas de la gracia, como se le llama a esas enseñanzas, no solo rescataron conceptos teológicos correctos y bíblicos en una forma teórica; sino que también rescató un concepto teológico práctico: la creencia que en la vida cristiana no existe una dicotomía sagrado-secular. Era la idea creída y proclamada que todo lo que hacemos debemos de hacerlo para la gloria de Dios. Es así como todos los reformadores hicieron énfasis en la vida laica que glorifica a Dios. La educación por ende pasó de ser una exclusividad del poder de Roma a una promoción por parte de los reformadores ante los jóvenes. El trabajo religioso dejó de ser visto como superior a otros trabajos. Ya no importaba el tipo de trabajo que se hiciera, sino que se haga para la gloria de Dios.
Para solo poner un ejemplo, he aquí una cita de Lutero, que a mi entender debe ser considerada en los jóvenes de hoy como el eco de la reforma:
"Una de las artimañas más importantes del diablo, si no la más importante, consiste en aturdir y engañar al hombre común, de tal manera que no quiera mandar a sus hijos a la escuela ni hacerlos estudiar... Esto me parece ser una verdadera obra maestra del arte diabólico. Al advertir que en nuestros tiempos no puede hacer ni lograr lo que quiere, piensa imponer su voluntad entre nuestros descendientes, preparándolos ahora ante nuestros ojos de manera que no aprendan ni sepan nada. Cuando hayamos muerto, tendría así delante de él un pueblo desnudo, descalzo e indefenso, con el cual podría hacer lo que se le antojara".
Así como el eco es la repetición de un sonido por un fenómeno acústico, exhorto a los jóvenes de esta generación a provocar con la acústica de nuestras vidas, la repetición de aquel sonido vibrante de los reformadores, una vida Coram Deo, viviendo nuestras vidas delante de la presencia de Dios. Cuando hagamos esto, tendremos una generación que estudia para la gloria de Dios, que ejerce su carrera, trabajo, vocación para Su Gloria, y que aporta a la sociedad en la que vive, transformándola de una sociedad que exalta las criaturas, a una sociedad que exalta y glorifica al Creador. Y recordemos, todo lo podemos hacer en Cristo, el cual es nuestra fortaleza. (Filipenses 4:13)
Dado que la reforma no ha terminado, y que necesitamos un eco de la misma, dedicaremos varias semanas a reflexionar en los desafíos que tiene esta generación para provocar tal cosa. Así que, espero nos reencontremos de nuevo. ¡Te espero!
_______________ RAFY GUERRERO

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Dr. Lutzer: ¿Cómo puede un pecador presentarse como santo delante de Dios?
Nosotros creemos que cuando Jesús murió en la cruz, Su muerte fue suficiente. Él realmente pagó por todo pecado, y cuando recibimos ese regalo gratuito, recibimos el regalo de la vida eterna.

Ps. Pablo Mejía De Gracia - El Amor Fraternal debe ser expresado en Vida

Aviva Nuestros Corazones - La historia y el significado de la reforma, d...





Annamarie Sauter: Martín Lutero estaba dispuesto a morir por lo que creía, aun si sus convicciones chocaban con la tradición de la época. Con nosotras el Dr. Erwin Lutzer.
Dr. Erwin Lutzer: Bueno, está camino a su casa. Aquí es donde realmente se pone emocionante. Está en camino, y está cerca de Eisenach, y unos hombres le salen al encuentro. Lo dominan, lo capturan, y lo ocultan en el Castillo de Wartburg. Estos hombres eran sus amigos.

Aviva Nuestros Corazones - Rescatando El Evangelio (31-10-2017)





Lutero no tenía paz…la pregunta es: ¿Cómo amas a Dios? Lutero dijo: «Lo odio. Y lo odio porque sus estándares son demasiado altos. ¿Cómo cumples los estándares de un Dios Santo?»

Aviva Nuestros Corazones - Rescatando El Evangelio (30-10- 2017)





Dr. Lutzer: Lo más importante que hizo la Reforma fue recuperar el evangelio y contestar esta pregunta, «¿Cómo es que un pecador queda justificado en la presencia de un Dios tan santo que no puedes aplacarlo?» Esta es en esencia la pregunta, y es a la estaremos regresando, el evangelio mismo.

Aviva Nuestros Corazones - Recarga las baterías (24-10-2017)







... Déjame preguntarte, si fuera ilegal el día de hoy ser un desalentador, ser una persona que desalienta, que hable palabras de desánimo, ¿cuántas de nosotras estaríamos violando la ley?  ¿Cuántas de nosotras estaríamos en riesgo de ser arrestadas por ser desalentadoras? Bueno, quizás no sea ilegal ser una persona desalentadora, pero te digo algo: es un pecado desalentar, así que es algo que debería preocuparnos a todas nosotras.

Aviva Nuestros Corazones - El Señor está contigo (20-10-2017)





¿Después de tu muerte, seguirán tus hijos buscando al Señor? ¿Aquellos que han sido influenciados por tu vida, serán influenciados a buscar al Señor porque vieron cómo tú lo buscabas?

Aviva Nuestros Corazones - La muerte de un santo —el propósito de Dios(1...





Este no es el paraíso. El paraíso no es aquí, no es ahora. No tiene sentido quejarse por esto. Así que, disfruta lo que Dios te ha dado y entonces piensa en que vendrá el día, al final de la jornada –que será solo el principio de la eternidad– en el que podremos disfrutar de la plenitud de la herencia que Dios nos ha dado en Jesucristo.

Aviva Nuestros Corazones - Dios es lo primero (17-10-2017)





Si escoges abandonar al Señor, si escoges hacer alianzas no piadosas con el mundo que nos rodea, cosecharás las consecuencias. Esto es cierto no sólo en el matrimonio sino en cada área de nuestras vidas. Si vas a coquetear con el mundo, entonces necesitas estar preparada para vivir con el mundo y perder la bendición de Dios en tu vida.

Aviva Nuestros Corazones - Fructificando en la edad avanzada (16-10-2017)







Hay momentos en que tendremos que tratar asuntos en la comunidad de la fe. ¿No es cierto que sería maravilloso si todos pudiéramos  trabajar en unidad en todo momento y solo tener que estar alerta contra el enemigo  real y verdadero?
Habrá  momentos en que surgirán asuntos en medio del pueblo de Dios, dentro de nuestras iglesias. Y la vida dentro del cuerpo de Cristo pudiera tornarse un poco complicada.  No podemos huir de esas situaciones. Y no podemos simplemente desecharnos los unos a otros. 

Terminando El Día - Como manejar la ira de manera constructiva

Terminando El Dia - Salmo 116

Aviva Nuestros Corazones - Abundancia que rebosa (11-10-2017)





No encuentro muchas mujeres cristianas en la actualidad, incluyéndome a mí muchas veces, que reflejen una abundancia rebosante. Como que estamos tratando de sobrevivir hasta que llegue el rapto, tú sabes -agotadas, cansadas, frenéticas, temerosas. Mujeres, nuestras vidas deben ejemplificar la plenitud que existe a través de la vida en Cristo y en Su Espíritu.

Aviva Nuestros Corazones - Hasta la meta final (10-10-2017)







Es poco probable que yo tenga más carácter, convicción y fe en cuarenta años, si no los estoy desarrollando y ejercitando hoy. Si no sigo al Señor de todo corazón en mis cuarenta, lo más seguro es que no lo haga en mis ochenta. Si no soy diligente y vigorosa en la batalla hoy, es poco probable que gane batallas mayores o que tenga mayores conquistas espirituales en el atardecer de mi vida.

Terminando El Día - Mateo 6

Aviva Nuestros Corazones - No hay pecado privado (22-09-2017)























En tu vida personal o en tu familia, en tu matrimonio, tu iglesia, con
tus hijos, cuando hay un ataque del enemigo: ¿Puedes percibirlo pero no
sabes el porqué? ¿Vas y te pones de rodillas? o ¿Vas y buscas a alguien
que te ayude? ¿Cuál es tu primer recurso? ¿Vas y le preguntas a un
terapeuta? o ¿Vas y compras un libro? ¿Cuál es tu primer recurso?

La elección de los obispos romanos

Si un ciudadano romano de los primeros siglos de la era cristiana, resucitado, hubiera asistido en el Vaticano, en junio de 1963, a la elección y coronación de Pablo VI —o a la de cualquier otro Pontífice moderno—, no hubiese entendido nada de lo que tales ceremonias y prácticas de la Roma papal significan.
Cierta apologética católica se sirve, con no poco éxito, de lo que podríamos llamar una gran «ilusión de perspectiva histórica», consistente en hacer creer que la Iglesia romana ha sido, y sigue siempre la misma desde el primer siglo hasta nuestros días. Como si todo lo que cree y practica, salvadas ciertas pequeñeces de detalle y forma, se remontase básicamente hasta San Pedro mismo. De este modo, el Catolicismo romano pretende dar la impresión de que el obispo de Roma ha sido siempre no sólo obispo de una «diócesis» (como cualquier otro obispo católico), sino Cabeza vi­sible de la Iglesia universal y Pontífice, «obispo de los obispos de todo el orbe», en su calidad de supuesto Vicario de Cristo. Así, se intenta hacer creer que las tradiciones romanas se remontan a la antigüedad apostólica y son, por lo tanto, garantía de verdad y de auténtica Iglesia.
Pero esta ilusión, esta errónea perspectiva histórica de lo que ha sido la vida de la Iglesia en general, y de la iglesia de Roma en particular, no resiste la más ligera investigación científica. El historiador sabe que Roma, lejos de ser siempre la misma, ha cambiado constantemente y que las doctrinas y prácticas papales (bastante tardías, por cierto) fueron algo ignorado completamente durante muchos siglos del cristianismo antiguo. El nombramiento de cada nuevo papa convierte el tema en algo actual. Y constantemente, por desgracia, cabe comprobar la misma ignorancia de la historia en multitud de personas, y publicaciones, que presentan al recién estrenado Pontífice como el sucesor de una cadena sin eslabones rotos, que se remonta diáfana hasta el primer siglo.
Sin embargo, un estudio imparcial de los datos históricos a nuestro alcance, arroja —aunque sea brevemente y casi en bosquejo— el siguiente cuadro general de hechos irrefutables:
  1. En la elección de los antiguos obispos romanos no intervenían cardenales. Y ello, por la sencilla y simple razón, de que la dignidad. cardenalicia no existía tampoco todavía, El oficio de «cardenal» no fue introducido en la Iglesia romana sino hasta mil años después de la fundación de la Iglesia cristiana (1). Por supuesto, no hay tampoco ninguna base bíblica para el ministerio cardenalicio. El Nuevo Testamento ignora completamente —y con él los primeros siglos de la Iglesia—, el cargo de cardenal. 
  2. En la elección de los antiguos obispos romanos no intervenía   tampoco   ninguna   representación   de   la   Iglesia   universal. 
    Los electores no pretendieron nunca tal representación, a diferencia de los padres componentes de los grandes concilios ecuménicos de los primeros mil años (los cuales concilios, por otra parte fueron totalmente independientes en relación con la sede romana, la que no era más que una importante sede, entre otras, de la Cristiandad). La elección de obispo en Roma tenía que ver con dicha ciudad y no con la totalidad de la Iglesia universal. Por la razón, simple y sencilla, de que el prelado titular de dicha sede era el obispo de Roma. Nada más. Siglos más tarde llegaría a ser «el primero (pero) entre iguales». 
  3. Los obispos romanos eran elegidos exactamente igual que los demás obispos de la antigua Iglesia, es decir: con participación del pueblo fiel de la ciudad (laicos) y el «clero» de la misma.
De estos tres puntos se desprende que los obispos de la Iglesia romana, en los primeros siglos, no eran más que los otros obispos de las restantes ciudades de la Cristiandad. La hegemonía papal, por la cual el obispo de Roma se colocó por encima de los demás prelados, es fruto de una evolución histórica producida por una larga y complicada combinación de interésese eclesiásticos, sociales y políticos, pero sin base bíblica. El granhistoriador J. I. Dollinger escribió:
    1. «Tenemos escritos y afirmaciones referentes a la jerar­quía eclesiástica en la Iglesia y en ninguno de estos escritos de aquellos primeros siglos aparece la dignidad papal, ni se menciona nada parecido que pudiera existir en la Iglesia. En los escritos del Pseudo-Dionisio Areopagita, compuestos a finales del siglo V, y relacionados con la jerarquía, se menciona solamente a obispos, presbíteros y diáconos. Igualmente, Isidoro de Sevilla, el famoso teólogo español, en el año 631 menciona todos los grados eclesiásticos existentes en aquel entonces y los divide en cuatro grupos: patriarcas, arzobispos, metropolitanos y obispos. Graciano, canonista italiano del siglo XII, incorporó esta lista en su célebre obra titulada «Decretos», vale decir 500 años más tarde que Isidoro de Sevilla, y tiene que haberle llamado poderosamente la atención que el oficio de Papa no estuviera incluido. Todavía Beato, abad español, proporciona la misma lista de Isidoro de Sevilla en el año 789. Beato tampoco sabe nada de una dignidad más elevada en la Iglesia que la de patriarca» (2).
La pregunta surge espontánea: ¿Dónde estaba el papa en la Iglesia antigua? A esta pregunta, la historia responde en los siguientes términos: Al principio, se llamaba papa (es decir: padre) a todos los obispos por un igual. Y luego, hasta a los mismos presbíteros de aldea. A partir del siglo VI fue cuando comenzó a usarse, de manera restringida, para designar particularmente al obispo de Roma. Y, finalmente, Gregorio VII, en 1076, lo exigió exclusivamente para él y sus sucesores, añadiéndole el prefijo de «Santo».
La palabra «papa» es de origen griego, no latino. Y fue en Alejandría, no en Roma, en donde primeramente se llamó «pope» (es decir: papa) al obispo. En Oriente, dicho nombre sirve hoy para designar a todos los sacerdotes («popes») (3).
Notas

(1) Ignaz von Dollinger, The Pope and the councilIII, V. pp. 206 y ss.
(2)  Ibid. En    el   Nuevo   Testamento,   cuando    el   apóstol   Pablo    enumera    los   ministerios de la Iglesia cristiana, tampoco hace mención del Papado (1   Corintios 12:28; Efesios 4:11), Olvido imperdonable si el papa es realmente la piedra angular del edificio eclesiástico.
(3) Stanley, "History of the Eastern Church", lec. 7. p.216 y ss.; Farrar "Lives" Vol. I p. 370.Cf. nota núm. 50. p. 294, ad supra. 

Autor: Dr. Jose Grau

Aviva Nuestros Corazones - Una respuesta humilde (19-09-2017)

Aviva Nuestros Corazones - Levanta tus ojos (18-09-2017)

Mi Propio Esfuerzo

Aviva Nuestros Corazones - Celebra La Vida (15-09-2017)

































Joni Eareckson Tada: La compasión no es
ponerte tres gramos de cierta medicina en las venas para «sacarte de tu
miseria.» No. Compasión es sentarte al lado de la cama, tomar la mano de
esa persona, levantarle el ánimo, orar en su cabecera, cantar himnos de
alabanza. Eso es compasión, no la sustancia letal en las venas.



Aviva Nuestros Corazones - Orando en la temporada de fútbol (14-09-2017)

Joni Eareckson Tada: Creo que la cosa más poderosa que una mujer puede hacer por su marido es orar por él. Orar comprometidamente. Orar específicamente. Orar fielmente. Y verás a Dios cambiar no sólo a tu marido, sino que probablemente primero te cambie a ti. Y ese es un buen lugar para comenzar.



Apartadas para Dios - Aviva Nuestros Corazones (04-09-2017)

 ¿Qué quiere decir ser apartada para los propósitos del Señor? … Cuando se trata de nuestras vidas y ministerios, tendemos a enfocarnos en métodos, en estrategias, en la composición de la vida, en la composición del ministerio. Pero Dios dijo: “Puedes hacer todas esas cosas, pero lo que realmente tienes que hacer es preparar tu corazón, entonces me moveré.”





Besaida Ramos - Características de un verdadero discípulo de Cristo

Salvación, Seguridad y Galardón 003 - Escuela Bíblica en Su Hogar

¿Qué es lo que está incorrecto en la teología de la prosperidad?



A pesar de que solo hasta el presente ha mejorado la vida de sus predicadores y ha fracasado en hacer lo mismo en la vida de sus seguidores, la teología de la prosperidad continúa siendo de influencia en varias Iglesias en Brasil [y el mundo].  
Una de las razones por las cuales los evangélicos tienen dificultades en percibir lo que está incorrecto en la teología de la prosperidad, es porque es muy diferente a todas las clásicas herejías, aquellas defendidas por “Mormones” y “Testigos de Jehová” sobre la persona de Cristo, por ejemplo. La teología de la prosperidad tiene un tipo de error teológico diferente. No niega directamente ninguna de las verdades fundamentales del cristianismo. Pero la pregunta de énfasis es: El problema de la teología de la prosperidad no es lo que dice, pero si es lo que no dice o deja de decir.  
  1. Está en lo cierto cuando dice que Dios tiene placer en bendecir a sus hijos con bendiciones materiales; pero se equivoca cuando deja de decir que cualquier bendición que viene de Dios es solamente por gracia y no un derecho que nosotros tenemos el cual podemos exigirle a Dios.  
  2. Está en lo cierto cuando dice que podemos pedir a Dios bendiciones materiales; pero se equivoca cuando deja de decir que Dios tiene el derecho de negarlas cuando es por nuestro bien, sin que esto sea una falta de fe o fidelidad por nuestra parte.  
  3. Está en lo cierto cuando dice que debemos confesar y declarar en forma positiva que Dios es bueno, justo y poderoso para darnos todo lo que necesitamos; pero se equivoca cuando deja de decir que estas declaraciones positivas no tienen ningún poder en sí mismas para hacer que Dios nos bendiga materialmente.  
  4. Está en lo cierto cuando dice que debemos dar el diezmo y/o las ofrendas; pero se equivoca cuando deja de decir que esto no obliga a Dios a devolvernos, o pagarnos de vuelta.  
  5. Está en lo cierto cuando dice que Dios hace milagros y multiplica el aceite de la viuda; pero se equivoca al dejar de decir que no siempre Dios estará dispuesto a hacerlo, en su insondable sabiduría, a realizar milagros para atender nuestras necesidades, y que en la mayoría de las veces Él nos quiere bendecir materialmente a través de nuestro trabajo duro, honesto y constante. 
  6. Está en lo cierto cuando identifica los poderes malignos y demoniacos detrás de la opresión humana, pero se equivoca cuando deja de identificar otros factores como la corrupción, la deshonestidad, las ganancias ilícitas, las mentiras e injusticias, cada una de las cuales se pueden combatir, no con la expulsión de demonios pero si con acciones concretas en el ámbito social, político y económico.  
  7. Está en lo cierto cuando dice que Dios está acostumbrado a recompensar la fidelidad, pero se equivoca cuando deja de decir que a veces Dios permite que los fieles sufran mucho, aquí en este mundo.  
  8. Está en lo cierto cuando dice que debemos pedir, orar y buscar prosperidad, pero se equivoca cuando deja de decir que un NO por parte de Dios en estas oraciones, no significa que Él está enojado o airado con nosotros. 
  9. Está en lo cierto cuando cita textos de la Biblia que enseñan que Dios recompensa con bendiciones materiales a aquellos que lo aman, pero se equivoca cuando deja de mostrar otros pasajes el sufrimiento, pobreza, dolor, prisión y angustia de los siervos fieles de Dios. 
  10. Está en lo cierto cuando destaca la importancia y el poder de la fe, pero se equivoca cuando deja de decir que el criterio final para que Dios responda estas oraciones de manera positiva no es la fe del hombre, sino la voluntad soberana de Dios. 
  11. Está en lo cierto cuando nos anima a buscar una vida mejor, pero se equivoca cuando deja de decir que la pobreza no es una señal de infidelidad y tampoco la riqueza una señal de aprobación por parte de Dios.  
  12. Está en lo cierto cuando nos anima a buscar de Dios, pero se equivoca cuando conduce a los creyentes a buscarlo en primer lugar por aquellas cosas que la Biblia enseña constantemente que son secundarias, pasajeras y provisorias como los bienes materiales y la salud. 
La teología de la prosperidad, tiene una semejanza con la teología de la liberación y del movimiento de batalla espiritual, identifica un punto bíblicamente correcto, lo extrae del contexto mayor de la Escrituras y se utiliza como un lente para poder leer toda la revelación de las Escrituras, excluyendo o eliminando todos los pasajes que no encajan.  
Al final, lo que tenemos es una religión muy diferente al cristianismo Bíblico que difícilmente puede ser considerada como tal. Extraño aquella época donde el falso maestro era quien tocaba la puerta de nuestra casa para ofrecer un ejemplar del libro del mormón, o de la Torre del Vigía [Atalaya]. 
Fuente: http://sdejesucristo.org/

LA FE Y LAS OBRAS

 LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA
por R. C. Sproul
Traductora: Marcela Robaín

Hay muchas personas que suponen que si tratan de llevar una vida de bien, ya han hecho todo lo que es necesario para entrar en el cielo. Depositan su confianza para satisfacer las demandas de la justicia de Dios sobre las buenas obras que han realizado.

Se trata de una esperanza fútil. La ley de Dios requiere perfección. Como no somos perfectos, carecemos del bien necesario para ingresar al cielo. Por eso es que es imposible alcanzar el bien viviendo una vida de bien. La única manera de alcanzare! bien es confiando en la justicia de Cristo. Su mérito es perfecto y está a disposición nuestra por la fe.

Creer que seamos justificados por nuestras buenas obras independientemente de la fe es aceptar la herejía del legalismo. Creer que seamos justificados por un tipo de fe que no produce obras es aceptar la herejía del antinomianismo.

La relación entre la fe y las buenas obras implica que estas deben ser diferenciadas pero no separadas. Aunque nuestras buenas obras no agregan ningún mérito a nuestra fe delante de Dios, y si bien la condición exclusiva para nuestra justificación es nuestra fe en Cristo; si nuestra profesión de fe no es seguida de buenas obras, esta es una indicación clara de que no poseemos la fe que justifica. La fórmula de la Reforma es que "somos justificados solamente por la fe, pero no por una fe por sí sola". La verdadera justificación siempre tiene como resultado el proceso de santificación. Si hay justificación, la santificación sucederá inevitablemente. Si la justificación no es sucedida por la santificación, es seguro que la justificación nunca estuvo realmente presente. Esto no significa que la justificación dependa o se apoye en la santificación. La justificación depende de la fe verdadera, la cual a su vez conducirá inevitablemente a obras de obediencia.

Cuando Santiago declara que la fe sin obras es muerta, está afirmando que dicha "fe" no puede justificar a nadie porque no es una fe viva. La fe viviente produce buenas obras, pero estas buenas obras no son la base para nuestra justificación. Únicamente el mérito logrado por Jesucristo puede justificar al pecador.

Se trata de un error muy grave, una forma moderna de la herejía del antinomianismo, el sugerir que una persona puede ser justificada por aceptar a Jesús como el Salvador pero no como el Señor. La fe verdadera acepta a Cristo como Salvador y como Señor. Depender solo de Cristo para la salvación es el reconocer la más completa dependencia de nuestra persona en Él y el arrepentirse de nuestros pecados. Arrepentirse de los pecados es someterse a la autoridad de Cristo. Negar su señorío es buscar la justificación con una fe impenitente, que no representa ninguna fe.

Aunque nuestras buenas obras no nos hacen merecedores de la salvación, son la base sobre la cual Dios nos promete distribuir las recompensas en el cielo. Nuestra entrada al reino de Dios es únicamente por la fe. Nuestra recompensa en el reino será según nuestras buenas obras, lo que representa un caso de la coronación gratuita de Dios sobre sus propios dones, como lo observó Agustín.


Resumen

1. Nadie puede ser justificado por buenas obras. Solo podemos ser justificados por la fe en Cristo.
2. La fe y las buenas obras deben ser diferenciadas pero nunca separadas. La verdadera fe siempre producirá obras de obediencia.
3. La justificación es solo por la fe, pero no por una fe por sí sola.
4. La fe que es muerta no puede justificar.
5. Tener fe en Cristo significa confiar en Él como el Salvador y someterse a Él como el Señor.
6. Seremos recompensados en el cielo según nuestras buenas obras, aunque esta recompensa es por la gracia.

Obras > Justificación.                        Falso
Fe + Obras  > Justificación.               Falso
Fe > Justificación-Obras.                   Falso
Fe  > Justificación+Obras.                  Verdadero

Pasajes bíblicos para la reflexión
Rom. 3:9-4:8  
1 Jn. 2:3-6                  

La perspectiva de Jesús de la Sola Fide

John MacArthur

Muchos de los que han aceptado la "nueva perspectiva sobre Pablo", también han propuesto un punto de vista diferente sobre la doctrina de la justificación por la fe. Cuando el texto de la Escritura es interpretado en la nueva luz, dicen, el apoyo paulino para el principio de sola fide, la doctrina de la imputación y la distinción entre la ley y el Evangelio no parecen tan claras.
Nosotros decimos que eso es una necedad. Rechazamos el revisionismo histórico y la hermenéutica de las nuevas perspectivas; pero independientemente de cómo se interprete al apóstol Pablo, es indiscutible que Jesús enseñó la justificación solo por fe. El abandono de esta verdad es el abandono total de la soteriología bíblica.
Ninguna doctrina es más importante para la teología evangélica que la doctrina de la justificación solo por fe - el principio de la Reforma de sola fide. Martin Lutero ha dicho con razón que la iglesia se establece o se derrumba a partir de esta doctrina.
La historia proporciona muchas pruebas objetivas para afirmar la evaluación de Lutero. Las iglesias y las denominaciones que mantienen firmemente la sola fidepermanecen evangélicas. Aquellos que se han apartado del consenso de la Reforma sobre este punto, capitulan inevitablemente al liberalismo, vuelven a lo sacerdotal, aceptan alguna forma de perfeccionismo o se desvían a peores formas de apostasía.

La esencia misma del cristianismo

El evangelicalismo histórico, por lo tanto, siempre ha tratado a la justificación por fe como un distintivo bíblico central - si no como la única doctrina más importante de entender. Ésta es la doctrina que hace que el cristianismo auténtico sea distinto de todas las demás religiones. El cristianismo es la religión de la realización divina - con el énfasis siempre en la obra consumada de Cristo. Todas las demás son religiones de logros humanos. Se preocupan, inevitablemente, con los esfuerzos propios del pecador por ser santo. Abandone la doctrina de la justificación por la fe y no puede decir honestamente ser evangélico.

La Escritura misma hace de sola fide la única alternativa a un sistema condenatorio de obras-justicia: "Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia" (Romanos 4:4-5, énfasis añadido).
En otras palabras, los que confían en Cristo para la justificación sólo por fe reciben una justicia perfecta que se les es tenida en cuenta. Aquellos que tratan de establecer la suya propia o mezclan la fe con las obras sólo reciben la terrible paga que se debe a todos los que no alcanzan la perfección. Así que el individuo, tanto como la iglesia, se mantiene o cae con el principio de sola fide. La apostasía de Israel estaba basada en el abandono de la justificación solo por fe: "Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios" (Rom. 10:3).

La justificación bíblica debe ser seriamente defendida en dos frentes. La teología del no Señorío (el error que tratamos en la edición de noviembre/diciembre de la revista Pulpit) tergiversa la doctrina de la justificación por fe para apoyar la opinión de que la obediencia a la ley moral de Dios es opcional. Esta enseñanza intenta reducir la totalidad de la obra salvadora de Dios al acto declarativo de la justificación. Minimiza el renacimiento espiritual de la regeneración (2 Corintios 5:17); substrae los efectos morales del nuevo corazón del creyente (Ezequiel 36:26-27) y hace que la santificación gire en torno a los propios esfuerzos de los creyentes. Tiende a tratar el elemento forense de la justificación –el acto de Dios de declarar al pecador creyente justo - como si fuera el único aspecto esencial de la salvación. El efecto inevitable de este enfoque es convertir la gracia de Dios en libertinaje (Judas 4). Este punto de vista se llama antinomianismo.

Por otro parte, hay muchos que hacen que la justificación dependa de una mezcla de fe y obras. Considerando que el antinomianismo aísla radicalmente la justificación de la santificación, este error combina los dos aspectos de la obra salvadora de Dios. El efecto es hacer de la justificación un proceso basado en la propia justicia imperfecta del creyente - en lugar de un acto declarativo de Dios basado en la justicia perfecta de Cristo.
Tan pronto como la justificación se fusiona con la santificación, las obras de la justicia se convierten en una parte esencial del proceso. La fe se diluye por lo tanto con las obras. Se abandona la sola fide. Éste fue el error de los legalistas de Galacia (cp. Gálatas 2:16; 5:4). Pablo lo llamó "un evangelio diferente" (Gálatas 1:6, 9). El mismo error se encuentra prácticamente en todo culto falso. Es el principal error del catolicismo romano. Me preocupa que también pueda ser la dirección de muchos de los que están cautivados con la "Nueva Perspectiva sobre Pablo". [1]

Si la doctrina en su conjunto ha sido ignorada en nuestros días, la doctrina de la justificación ha sufrido un abandono particular. Obras escritas sobre la justificación están notablemente ausentes del cuerpo de la literatura evangélica reciente. [2] En su introducción a la reedición del año 1961 del trabajo emblemático de James Buchanan, La Doctrina de la Justificación, J. I. Packer señaló lo siguiente:
Es un hecho de significación preocupante que el volumen clásico de Buchanan, que tiene ahora un siglo de antigüedad, sea el estudio a gran escala más reciente de la justificación por la fe que el protestantismo de habla inglés (sin mirar más allá) haya producido. Si hemos de juzgar por el tamaño de su producción literaria, nunca ha habido una época de actividad teológica tan febril como los últimos cien años; sin embargo, en medio de todas sus preocupaciones teológicas múltiples, no se ha producido ni un solo libro de cualquier tamaño acerca de la doctrina de la justificación. Si todo lo que sabíamos de la iglesia durante el siglo pasado era que había dejado de lado el tema de la justificación de esta manera, ya podríamos estar en condiciones de concluir que este ha sido un siglo de apostasía y decadencia religiosa. [3]

Después de haber abandonado esta doctrina por más de un siglo, los evangélicos están mal equipados para responder a aquellos que están diciendo que Martin Lutero y los reformadores malinterpretaron al apóstol Pablo, por lo cual no entendieron la doctrina de la justificación.
El movimiento evangélico está a punto de abandonar el principio estructural de la Reforma; y la mayoría de los evangélicos ni siquiera ve la amenaza y no tendría ninguna respuesta convincente si lo hiciera.
¿Qué debemos hacer para ser salvos? El apóstol Pablo respondió a la pregunta del carcelero de Filipos, en los términos más claros posibles: "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo" (Hechos 16:31).
Las epístolas doctrinales cruciales de Pablo - especialmente Romanos y Gálatas - se extienden en esa respuesta, desarrollando la doctrina de la justificación por la fe para mostrar cómo somos justificados por la fe sin obras humanas de ningún tipo.

Al menos, esa es la interpretación histórica evangélica de Pablo. Pero esa es la misma cosa bajo ataque de la Nueva Perspectiva.
¿Y qué si nos movemos más allá del apóstol Pablo? ¿Se puede probar el principio de sola fide a partir de la enseñanza terrenal de Cristo? Indudablemente sí.

El evangelio según Jesucristo

Aunque Cristo no hizo ninguna explicación formal de la doctrina de la justificación (como lo hizo Pablo en su epístola a los romanos), la justificación por fe subyace e impregna toda Su predicación del Evangelio. Aunque Jesús nunca dio un discurso sobre el tema, es fácil de demostrar a partir de Su ministerio evangelístico que Él enseñó sola fide.

Por ejemplo, fue el mismo Jesús quien dijo: "El que oye Mi palabra, y cree... ha pasado de muerte a vida" (Juan 5:24) - sin pasar ningún sacramento o ritual y sin ningún tipo de espera o período el purgatorio. El ladrón en la cruz es el ejemplo clásico. En la prueba más exigua de su fe, Jesús le dijo: "De cierto os digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso" (Lucas 23:43). No era necesario ningún sacramento o trabajo por parte de él para obtener la salvación.
Por otra parte, las muchas sanaciones que Jesús logró eran evidencia física de Su poder de perdonar pecados (Mateo 9:5-6). Cuando Él sanaba, con frecuencia decía: "Tu fe te ha salvado" (Mateo 9:22; Marcos 5:34; 10:52, Lc. 8:48, 17:19, 18:42). Todas esas curaciones eran lecciones objetivas sobre la doctrina de la justificación solo por fe.

Sin embargo, la única ocasión en la cual Jesús declaró a alguien "justificado" proporciona la mejor visión de la doctrina tal como Él la enseñó:
Dijo también esta parábola a unos que confiaban que ellos eran justos y menospreciaban a otros: "Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido." (Lucas 18:9-14, énfasis añadido).

¡Esa parábola seguramente sorprendió a los que escuchaban a Jesús! Ellos "confiaban en sí mismos como justos" (v. 9) - la definición misma de la justicia propia. Sus héroes teológicos eran los fariseos, que tenían las normas legalistas más rígidas. Ellos ayunaban, oraban y daban limosna dando un gran espectáculo; e incluso iban más allá en la aplicación de las leyes ceremoniales de lo que en realidad Moisés había prescrito.
Sin embargo, Jesús había sorprendido multitudes diciendo: "Si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos" (Mateo 5:20) - seguido por: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto"(v. 48) Es evidente que Él estableció un estándar que era humanamente imposible, ya que nadie podía superar la rigurosa vida de los escribas y fariseos.
Ahora Él sorprende aún más a Sus oyentes con una parábola que parece colocar a un recaudador de impuestos detestable en una posición espiritual mejor que un fariseo que ora.

El punto de Jesús es claro. Él estaba enseñando que la justificación es solo por fe. Ahí está toda la teología de la justificación. Pero sin profundizar en la teología abstracta, Jesús nos describió claramente la imagen con una parábola.

Un acto judicial de Dios

La justificación del recaudador de impuestos era una realidad instantánea. No hubo ningún proceso, lapso de tiempo, ningún miedo del purgatorio. Él "descendió a su casa justificado" (v. 14) - no por algo que había hecho, sino por lo que había sido hecho en su nombre.
Observe que el recaudador de impuestos entendió su propia impotencia. Debía una deuda imposible -que él sabía que no podía pagar. Lo único que podía hacer era arrepentirse y pedir clemencia. Su oración contrasta con la del fariseo arrogante. No relata lo que había hecho. Sabía que incluso sus mejores obras eran pecados. Él no se ofreció a hacer algo por Dios. Simplemente pidió clemencia divina. Buscaba a Dios para que Él hiciera lo que él no podía hacer por sí mismo. Esa es la naturaleza misma del arrepentimiento que Jesús pidió.

Solo por fe

Además, este hombre se fue justificado sin realizar ninguna obra de penitencia, sin hacer ningún sacramento o ritual, sin obras meritorias. Su justificación fue completa y sin ninguna de esas cosas, porque era únicamente sobre la base de la fe. Todo lo necesario para expiar su pecado y ofrecer perdón ya había sido hecho en su nombre. Él fue justificado por fe en ese mismo momento.
Una vez más, hace un fuerte contraste con el fariseo engreído, que estaba tan seguro de que todo su ayuno, diezmo y otras obras le hacían aceptable a Dios. Pero mientras que el trabajo del fariseo se mantuvo injustificado, el creyente recaudador recibió plena justificación solo por fe.

Una justicia imputada

¿Recuerda la declaración de Jesús en el Sermón de la Montaña: "Si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos" (Mateo 5:20)? Sin embargo, ahora afirma que este recaudador de impuestos - el más malvado de los hombres - ¡es justificado! ¿Cómo obtuvo tal pecador una justicia que excedía la de los fariseos? Si la norma es la perfección divina (v. 48), ¿cómo puede un cobrador de impuestos traidor llegar a ser justo a los ojos de Dios?
La única respuesta posible es que recibió una justicia que no era la suya (cp. Fil. 3:9). La justicia le fue imputada por fe (Rom. 4:9-11).

¿La justicia de quién le fue reconocida? Sólo podía ser la perfecta justicia de un Sustituto irreprochable, que a su vez debe cargar con los pecados del recaudador de impuestos y sufrir el castigo de la ira de Dios en su lugar. Y el Evangelio nos dice que eso es precisamente lo que Jesús hizo.
El publicano fue justificado. Dios le declaró justo, imputándole la justicia plena y perfecta de Cristo, perdonándole de toda injusticia y librándole de toda condenación. A partir de entonces, siempre estuvo frente a Dios con una justicia perfecta que le había sido otorgada a su favor.
Eso es lo que significa la justificación. Es el único Evangelio verdadero. Todos los demás puntos de la teología emanan de ella. Como escribió Packer: "La doctrina de la justificación por la fe es como un atlas: tiene el mundo sobre sus hombros, todo el conocimiento evangélico de la gracia salvadora." [4]  La diferencia entre sola fide y cualquier otra fórmula para la justificación no es sutileza teológica. Una correcta comprensión de la justificación por fe es el fundamento mismo del Evangelio. Usted no puede equivocarse en este punto sin corromper también toda otra doctrina.  Y es por eso que cada "Evangelio diferente" está bajo la maldición eterna de Dios.

1. Planteo esta preocupación, ya que la mayoría de los de la nueva perspectiva niegan cualquier distinción legítima entre la ley y el Evangelio; a menudo describen la justificación por etapas, con la justificación final dependiendo de la obra propia de los creyentes; y muchos de ellos disimulan o rechazan la imputación de la justicia de Cristo al creyente. Han centrado su hermenéutica revisionista sobre los mismos pasajes donde Pablo enseña más claramente estas doctrinas, tales como 2 Corintios 5:21 y Filipenses 3:9. Dar un análisis más a fondo del impacto devastador de la nueva perspectiva sobre la doctrina de la justificación va mucho más allá del alcance de este artículo. Pero la mayoría de los críticos de la nueva perspectiva han planteado preocupaciones muy similares. Véase, por ejemplo, David Linden, La Nueva Perspectiva de N. T. Wright sobre la doctrina de la Justificación.
2.Dos notables excepciones son James White,  El Dios que justifica (Minneapolis: Bethany House,
2001) y R.C. Sproul, Solo Fe (Grand Rapids: Baker, 1995).

3.James I. Packer en James Buchanan, La doctrina de la justificación (Edinburgh: Banner of Truth,
1961 reimpresión de 1867 original), 2.

4.Packer, en Buchanan, 2..


Fuente:  http://www.gracia.org/recursos.aspx?p&article=735
 

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