Aviva Nuestros Corazones - Dios es lo primero (17-10-2017)





Si escoges abandonar al Señor, si escoges hacer alianzas no piadosas con el mundo que nos rodea, cosecharás las consecuencias. Esto es cierto no sólo en el matrimonio sino en cada área de nuestras vidas. Si vas a coquetear con el mundo, entonces necesitas estar preparada para vivir con el mundo y perder la bendición de Dios en tu vida.

Aviva Nuestros Corazones - Fructificando en la edad avanzada (16-10-2017)







Hay momentos en que tendremos que tratar asuntos en la comunidad de la fe. ¿No es cierto que sería maravilloso si todos pudiéramos  trabajar en unidad en todo momento y solo tener que estar alerta contra el enemigo  real y verdadero?
Habrá  momentos en que surgirán asuntos en medio del pueblo de Dios, dentro de nuestras iglesias. Y la vida dentro del cuerpo de Cristo pudiera tornarse un poco complicada.  No podemos huir de esas situaciones. Y no podemos simplemente desecharnos los unos a otros. 

Terminando El Día - Como manejar la ira de manera constructiva

Terminando El Dia - Salmo 116

Aviva Nuestros Corazones - Abundancia que rebosa (11-10-2017)





No encuentro muchas mujeres cristianas en la actualidad, incluyéndome a mí muchas veces, que reflejen una abundancia rebosante. Como que estamos tratando de sobrevivir hasta que llegue el rapto, tú sabes -agotadas, cansadas, frenéticas, temerosas. Mujeres, nuestras vidas deben ejemplificar la plenitud que existe a través de la vida en Cristo y en Su Espíritu.

Aviva Nuestros Corazones - Hasta la meta final (10-10-2017)







Es poco probable que yo tenga más carácter, convicción y fe en cuarenta años, si no los estoy desarrollando y ejercitando hoy. Si no sigo al Señor de todo corazón en mis cuarenta, lo más seguro es que no lo haga en mis ochenta. Si no soy diligente y vigorosa en la batalla hoy, es poco probable que gane batallas mayores o que tenga mayores conquistas espirituales en el atardecer de mi vida.

Terminando El Día - Mateo 6

Aviva Nuestros Corazones - No hay pecado privado (22-09-2017)























En tu vida personal o en tu familia, en tu matrimonio, tu iglesia, con
tus hijos, cuando hay un ataque del enemigo: ¿Puedes percibirlo pero no
sabes el porqué? ¿Vas y te pones de rodillas? o ¿Vas y buscas a alguien
que te ayude? ¿Cuál es tu primer recurso? ¿Vas y le preguntas a un
terapeuta? o ¿Vas y compras un libro? ¿Cuál es tu primer recurso?

La elección de los obispos romanos

Si un ciudadano romano de los primeros siglos de la era cristiana, resucitado, hubiera asistido en el Vaticano, en junio de 1963, a la elección y coronación de Pablo VI —o a la de cualquier otro Pontífice moderno—, no hubiese entendido nada de lo que tales ceremonias y prácticas de la Roma papal significan.
Cierta apologética católica se sirve, con no poco éxito, de lo que podríamos llamar una gran «ilusión de perspectiva histórica», consistente en hacer creer que la Iglesia romana ha sido, y sigue siempre la misma desde el primer siglo hasta nuestros días. Como si todo lo que cree y practica, salvadas ciertas pequeñeces de detalle y forma, se remontase básicamente hasta San Pedro mismo. De este modo, el Catolicismo romano pretende dar la impresión de que el obispo de Roma ha sido siempre no sólo obispo de una «diócesis» (como cualquier otro obispo católico), sino Cabeza vi­sible de la Iglesia universal y Pontífice, «obispo de los obispos de todo el orbe», en su calidad de supuesto Vicario de Cristo. Así, se intenta hacer creer que las tradiciones romanas se remontan a la antigüedad apostólica y son, por lo tanto, garantía de verdad y de auténtica Iglesia.
Pero esta ilusión, esta errónea perspectiva histórica de lo que ha sido la vida de la Iglesia en general, y de la iglesia de Roma en particular, no resiste la más ligera investigación científica. El historiador sabe que Roma, lejos de ser siempre la misma, ha cambiado constantemente y que las doctrinas y prácticas papales (bastante tardías, por cierto) fueron algo ignorado completamente durante muchos siglos del cristianismo antiguo. El nombramiento de cada nuevo papa convierte el tema en algo actual. Y constantemente, por desgracia, cabe comprobar la misma ignorancia de la historia en multitud de personas, y publicaciones, que presentan al recién estrenado Pontífice como el sucesor de una cadena sin eslabones rotos, que se remonta diáfana hasta el primer siglo.
Sin embargo, un estudio imparcial de los datos históricos a nuestro alcance, arroja —aunque sea brevemente y casi en bosquejo— el siguiente cuadro general de hechos irrefutables:
  1. En la elección de los antiguos obispos romanos no intervenían cardenales. Y ello, por la sencilla y simple razón, de que la dignidad. cardenalicia no existía tampoco todavía, El oficio de «cardenal» no fue introducido en la Iglesia romana sino hasta mil años después de la fundación de la Iglesia cristiana (1). Por supuesto, no hay tampoco ninguna base bíblica para el ministerio cardenalicio. El Nuevo Testamento ignora completamente —y con él los primeros siglos de la Iglesia—, el cargo de cardenal. 
  2. En la elección de los antiguos obispos romanos no intervenía   tampoco   ninguna   representación   de   la   Iglesia   universal. 
    Los electores no pretendieron nunca tal representación, a diferencia de los padres componentes de los grandes concilios ecuménicos de los primeros mil años (los cuales concilios, por otra parte fueron totalmente independientes en relación con la sede romana, la que no era más que una importante sede, entre otras, de la Cristiandad). La elección de obispo en Roma tenía que ver con dicha ciudad y no con la totalidad de la Iglesia universal. Por la razón, simple y sencilla, de que el prelado titular de dicha sede era el obispo de Roma. Nada más. Siglos más tarde llegaría a ser «el primero (pero) entre iguales». 
  3. Los obispos romanos eran elegidos exactamente igual que los demás obispos de la antigua Iglesia, es decir: con participación del pueblo fiel de la ciudad (laicos) y el «clero» de la misma.
De estos tres puntos se desprende que los obispos de la Iglesia romana, en los primeros siglos, no eran más que los otros obispos de las restantes ciudades de la Cristiandad. La hegemonía papal, por la cual el obispo de Roma se colocó por encima de los demás prelados, es fruto de una evolución histórica producida por una larga y complicada combinación de interésese eclesiásticos, sociales y políticos, pero sin base bíblica. El granhistoriador J. I. Dollinger escribió:
    1. «Tenemos escritos y afirmaciones referentes a la jerar­quía eclesiástica en la Iglesia y en ninguno de estos escritos de aquellos primeros siglos aparece la dignidad papal, ni se menciona nada parecido que pudiera existir en la Iglesia. En los escritos del Pseudo-Dionisio Areopagita, compuestos a finales del siglo V, y relacionados con la jerarquía, se menciona solamente a obispos, presbíteros y diáconos. Igualmente, Isidoro de Sevilla, el famoso teólogo español, en el año 631 menciona todos los grados eclesiásticos existentes en aquel entonces y los divide en cuatro grupos: patriarcas, arzobispos, metropolitanos y obispos. Graciano, canonista italiano del siglo XII, incorporó esta lista en su célebre obra titulada «Decretos», vale decir 500 años más tarde que Isidoro de Sevilla, y tiene que haberle llamado poderosamente la atención que el oficio de Papa no estuviera incluido. Todavía Beato, abad español, proporciona la misma lista de Isidoro de Sevilla en el año 789. Beato tampoco sabe nada de una dignidad más elevada en la Iglesia que la de patriarca» (2).
La pregunta surge espontánea: ¿Dónde estaba el papa en la Iglesia antigua? A esta pregunta, la historia responde en los siguientes términos: Al principio, se llamaba papa (es decir: padre) a todos los obispos por un igual. Y luego, hasta a los mismos presbíteros de aldea. A partir del siglo VI fue cuando comenzó a usarse, de manera restringida, para designar particularmente al obispo de Roma. Y, finalmente, Gregorio VII, en 1076, lo exigió exclusivamente para él y sus sucesores, añadiéndole el prefijo de «Santo».
La palabra «papa» es de origen griego, no latino. Y fue en Alejandría, no en Roma, en donde primeramente se llamó «pope» (es decir: papa) al obispo. En Oriente, dicho nombre sirve hoy para designar a todos los sacerdotes («popes») (3).
Notas

(1) Ignaz von Dollinger, The Pope and the councilIII, V. pp. 206 y ss.
(2)  Ibid. En    el   Nuevo   Testamento,   cuando    el   apóstol   Pablo    enumera    los   ministerios de la Iglesia cristiana, tampoco hace mención del Papado (1   Corintios 12:28; Efesios 4:11), Olvido imperdonable si el papa es realmente la piedra angular del edificio eclesiástico.
(3) Stanley, "History of the Eastern Church", lec. 7. p.216 y ss.; Farrar "Lives" Vol. I p. 370.Cf. nota núm. 50. p. 294, ad supra. 

Autor: Dr. Jose Grau

Aviva Nuestros Corazones - Una respuesta humilde (19-09-2017)

Aviva Nuestros Corazones - Levanta tus ojos (18-09-2017)

Mi Propio Esfuerzo

Aviva Nuestros Corazones - Celebra La Vida (15-09-2017)

































Joni Eareckson Tada: La compasión no es
ponerte tres gramos de cierta medicina en las venas para «sacarte de tu
miseria.» No. Compasión es sentarte al lado de la cama, tomar la mano de
esa persona, levantarle el ánimo, orar en su cabecera, cantar himnos de
alabanza. Eso es compasión, no la sustancia letal en las venas.



Aviva Nuestros Corazones - Orando en la temporada de fútbol (14-09-2017)

Joni Eareckson Tada: Creo que la cosa más poderosa que una mujer puede hacer por su marido es orar por él. Orar comprometidamente. Orar específicamente. Orar fielmente. Y verás a Dios cambiar no sólo a tu marido, sino que probablemente primero te cambie a ti. Y ese es un buen lugar para comenzar.



Apartadas para Dios - Aviva Nuestros Corazones (04-09-2017)

 ¿Qué quiere decir ser apartada para los propósitos del Señor? … Cuando se trata de nuestras vidas y ministerios, tendemos a enfocarnos en métodos, en estrategias, en la composición de la vida, en la composición del ministerio. Pero Dios dijo: “Puedes hacer todas esas cosas, pero lo que realmente tienes que hacer es preparar tu corazón, entonces me moveré.”





Besaida Ramos - Características de un verdadero discípulo de Cristo

Salvación, Seguridad y Galardón 003 - Escuela Bíblica en Su Hogar

¿Qué es lo que está incorrecto en la teología de la prosperidad?



A pesar de que solo hasta el presente ha mejorado la vida de sus predicadores y ha fracasado en hacer lo mismo en la vida de sus seguidores, la teología de la prosperidad continúa siendo de influencia en varias Iglesias en Brasil [y el mundo].  
Una de las razones por las cuales los evangélicos tienen dificultades en percibir lo que está incorrecto en la teología de la prosperidad, es porque es muy diferente a todas las clásicas herejías, aquellas defendidas por “Mormones” y “Testigos de Jehová” sobre la persona de Cristo, por ejemplo. La teología de la prosperidad tiene un tipo de error teológico diferente. No niega directamente ninguna de las verdades fundamentales del cristianismo. Pero la pregunta de énfasis es: El problema de la teología de la prosperidad no es lo que dice, pero si es lo que no dice o deja de decir.  
  1. Está en lo cierto cuando dice que Dios tiene placer en bendecir a sus hijos con bendiciones materiales; pero se equivoca cuando deja de decir que cualquier bendición que viene de Dios es solamente por gracia y no un derecho que nosotros tenemos el cual podemos exigirle a Dios.  
  2. Está en lo cierto cuando dice que podemos pedir a Dios bendiciones materiales; pero se equivoca cuando deja de decir que Dios tiene el derecho de negarlas cuando es por nuestro bien, sin que esto sea una falta de fe o fidelidad por nuestra parte.  
  3. Está en lo cierto cuando dice que debemos confesar y declarar en forma positiva que Dios es bueno, justo y poderoso para darnos todo lo que necesitamos; pero se equivoca cuando deja de decir que estas declaraciones positivas no tienen ningún poder en sí mismas para hacer que Dios nos bendiga materialmente.  
  4. Está en lo cierto cuando dice que debemos dar el diezmo y/o las ofrendas; pero se equivoca cuando deja de decir que esto no obliga a Dios a devolvernos, o pagarnos de vuelta.  
  5. Está en lo cierto cuando dice que Dios hace milagros y multiplica el aceite de la viuda; pero se equivoca al dejar de decir que no siempre Dios estará dispuesto a hacerlo, en su insondable sabiduría, a realizar milagros para atender nuestras necesidades, y que en la mayoría de las veces Él nos quiere bendecir materialmente a través de nuestro trabajo duro, honesto y constante. 
  6. Está en lo cierto cuando identifica los poderes malignos y demoniacos detrás de la opresión humana, pero se equivoca cuando deja de identificar otros factores como la corrupción, la deshonestidad, las ganancias ilícitas, las mentiras e injusticias, cada una de las cuales se pueden combatir, no con la expulsión de demonios pero si con acciones concretas en el ámbito social, político y económico.  
  7. Está en lo cierto cuando dice que Dios está acostumbrado a recompensar la fidelidad, pero se equivoca cuando deja de decir que a veces Dios permite que los fieles sufran mucho, aquí en este mundo.  
  8. Está en lo cierto cuando dice que debemos pedir, orar y buscar prosperidad, pero se equivoca cuando deja de decir que un NO por parte de Dios en estas oraciones, no significa que Él está enojado o airado con nosotros. 
  9. Está en lo cierto cuando cita textos de la Biblia que enseñan que Dios recompensa con bendiciones materiales a aquellos que lo aman, pero se equivoca cuando deja de mostrar otros pasajes el sufrimiento, pobreza, dolor, prisión y angustia de los siervos fieles de Dios. 
  10. Está en lo cierto cuando destaca la importancia y el poder de la fe, pero se equivoca cuando deja de decir que el criterio final para que Dios responda estas oraciones de manera positiva no es la fe del hombre, sino la voluntad soberana de Dios. 
  11. Está en lo cierto cuando nos anima a buscar una vida mejor, pero se equivoca cuando deja de decir que la pobreza no es una señal de infidelidad y tampoco la riqueza una señal de aprobación por parte de Dios.  
  12. Está en lo cierto cuando nos anima a buscar de Dios, pero se equivoca cuando conduce a los creyentes a buscarlo en primer lugar por aquellas cosas que la Biblia enseña constantemente que son secundarias, pasajeras y provisorias como los bienes materiales y la salud. 
La teología de la prosperidad, tiene una semejanza con la teología de la liberación y del movimiento de batalla espiritual, identifica un punto bíblicamente correcto, lo extrae del contexto mayor de la Escrituras y se utiliza como un lente para poder leer toda la revelación de las Escrituras, excluyendo o eliminando todos los pasajes que no encajan.  
Al final, lo que tenemos es una religión muy diferente al cristianismo Bíblico que difícilmente puede ser considerada como tal. Extraño aquella época donde el falso maestro era quien tocaba la puerta de nuestra casa para ofrecer un ejemplar del libro del mormón, o de la Torre del Vigía [Atalaya]. 
Fuente: http://sdejesucristo.org/

LA FE Y LAS OBRAS

 LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA
por R. C. Sproul
Traductora: Marcela Robaín

Hay muchas personas que suponen que si tratan de llevar una vida de bien, ya han hecho todo lo que es necesario para entrar en el cielo. Depositan su confianza para satisfacer las demandas de la justicia de Dios sobre las buenas obras que han realizado.

Se trata de una esperanza fútil. La ley de Dios requiere perfección. Como no somos perfectos, carecemos del bien necesario para ingresar al cielo. Por eso es que es imposible alcanzar el bien viviendo una vida de bien. La única manera de alcanzare! bien es confiando en la justicia de Cristo. Su mérito es perfecto y está a disposición nuestra por la fe.

Creer que seamos justificados por nuestras buenas obras independientemente de la fe es aceptar la herejía del legalismo. Creer que seamos justificados por un tipo de fe que no produce obras es aceptar la herejía del antinomianismo.

La relación entre la fe y las buenas obras implica que estas deben ser diferenciadas pero no separadas. Aunque nuestras buenas obras no agregan ningún mérito a nuestra fe delante de Dios, y si bien la condición exclusiva para nuestra justificación es nuestra fe en Cristo; si nuestra profesión de fe no es seguida de buenas obras, esta es una indicación clara de que no poseemos la fe que justifica. La fórmula de la Reforma es que "somos justificados solamente por la fe, pero no por una fe por sí sola". La verdadera justificación siempre tiene como resultado el proceso de santificación. Si hay justificación, la santificación sucederá inevitablemente. Si la justificación no es sucedida por la santificación, es seguro que la justificación nunca estuvo realmente presente. Esto no significa que la justificación dependa o se apoye en la santificación. La justificación depende de la fe verdadera, la cual a su vez conducirá inevitablemente a obras de obediencia.

Cuando Santiago declara que la fe sin obras es muerta, está afirmando que dicha "fe" no puede justificar a nadie porque no es una fe viva. La fe viviente produce buenas obras, pero estas buenas obras no son la base para nuestra justificación. Únicamente el mérito logrado por Jesucristo puede justificar al pecador.

Se trata de un error muy grave, una forma moderna de la herejía del antinomianismo, el sugerir que una persona puede ser justificada por aceptar a Jesús como el Salvador pero no como el Señor. La fe verdadera acepta a Cristo como Salvador y como Señor. Depender solo de Cristo para la salvación es el reconocer la más completa dependencia de nuestra persona en Él y el arrepentirse de nuestros pecados. Arrepentirse de los pecados es someterse a la autoridad de Cristo. Negar su señorío es buscar la justificación con una fe impenitente, que no representa ninguna fe.

Aunque nuestras buenas obras no nos hacen merecedores de la salvación, son la base sobre la cual Dios nos promete distribuir las recompensas en el cielo. Nuestra entrada al reino de Dios es únicamente por la fe. Nuestra recompensa en el reino será según nuestras buenas obras, lo que representa un caso de la coronación gratuita de Dios sobre sus propios dones, como lo observó Agustín.


Resumen

1. Nadie puede ser justificado por buenas obras. Solo podemos ser justificados por la fe en Cristo.
2. La fe y las buenas obras deben ser diferenciadas pero nunca separadas. La verdadera fe siempre producirá obras de obediencia.
3. La justificación es solo por la fe, pero no por una fe por sí sola.
4. La fe que es muerta no puede justificar.
5. Tener fe en Cristo significa confiar en Él como el Salvador y someterse a Él como el Señor.
6. Seremos recompensados en el cielo según nuestras buenas obras, aunque esta recompensa es por la gracia.

Obras > Justificación.                        Falso
Fe + Obras  > Justificación.               Falso
Fe > Justificación-Obras.                   Falso
Fe  > Justificación+Obras.                  Verdadero

Pasajes bíblicos para la reflexión
Rom. 3:9-4:8  
1 Jn. 2:3-6                  

La perspectiva de Jesús de la Sola Fide

John MacArthur

Muchos de los que han aceptado la "nueva perspectiva sobre Pablo", también han propuesto un punto de vista diferente sobre la doctrina de la justificación por la fe. Cuando el texto de la Escritura es interpretado en la nueva luz, dicen, el apoyo paulino para el principio de sola fide, la doctrina de la imputación y la distinción entre la ley y el Evangelio no parecen tan claras.
Nosotros decimos que eso es una necedad. Rechazamos el revisionismo histórico y la hermenéutica de las nuevas perspectivas; pero independientemente de cómo se interprete al apóstol Pablo, es indiscutible que Jesús enseñó la justificación solo por fe. El abandono de esta verdad es el abandono total de la soteriología bíblica.
Ninguna doctrina es más importante para la teología evangélica que la doctrina de la justificación solo por fe - el principio de la Reforma de sola fide. Martin Lutero ha dicho con razón que la iglesia se establece o se derrumba a partir de esta doctrina.
La historia proporciona muchas pruebas objetivas para afirmar la evaluación de Lutero. Las iglesias y las denominaciones que mantienen firmemente la sola fidepermanecen evangélicas. Aquellos que se han apartado del consenso de la Reforma sobre este punto, capitulan inevitablemente al liberalismo, vuelven a lo sacerdotal, aceptan alguna forma de perfeccionismo o se desvían a peores formas de apostasía.

La esencia misma del cristianismo

El evangelicalismo histórico, por lo tanto, siempre ha tratado a la justificación por fe como un distintivo bíblico central - si no como la única doctrina más importante de entender. Ésta es la doctrina que hace que el cristianismo auténtico sea distinto de todas las demás religiones. El cristianismo es la religión de la realización divina - con el énfasis siempre en la obra consumada de Cristo. Todas las demás son religiones de logros humanos. Se preocupan, inevitablemente, con los esfuerzos propios del pecador por ser santo. Abandone la doctrina de la justificación por la fe y no puede decir honestamente ser evangélico.

La Escritura misma hace de sola fide la única alternativa a un sistema condenatorio de obras-justicia: "Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia" (Romanos 4:4-5, énfasis añadido).
En otras palabras, los que confían en Cristo para la justificación sólo por fe reciben una justicia perfecta que se les es tenida en cuenta. Aquellos que tratan de establecer la suya propia o mezclan la fe con las obras sólo reciben la terrible paga que se debe a todos los que no alcanzan la perfección. Así que el individuo, tanto como la iglesia, se mantiene o cae con el principio de sola fide. La apostasía de Israel estaba basada en el abandono de la justificación solo por fe: "Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios" (Rom. 10:3).

La justificación bíblica debe ser seriamente defendida en dos frentes. La teología del no Señorío (el error que tratamos en la edición de noviembre/diciembre de la revista Pulpit) tergiversa la doctrina de la justificación por fe para apoyar la opinión de que la obediencia a la ley moral de Dios es opcional. Esta enseñanza intenta reducir la totalidad de la obra salvadora de Dios al acto declarativo de la justificación. Minimiza el renacimiento espiritual de la regeneración (2 Corintios 5:17); substrae los efectos morales del nuevo corazón del creyente (Ezequiel 36:26-27) y hace que la santificación gire en torno a los propios esfuerzos de los creyentes. Tiende a tratar el elemento forense de la justificación –el acto de Dios de declarar al pecador creyente justo - como si fuera el único aspecto esencial de la salvación. El efecto inevitable de este enfoque es convertir la gracia de Dios en libertinaje (Judas 4). Este punto de vista se llama antinomianismo.

Por otro parte, hay muchos que hacen que la justificación dependa de una mezcla de fe y obras. Considerando que el antinomianismo aísla radicalmente la justificación de la santificación, este error combina los dos aspectos de la obra salvadora de Dios. El efecto es hacer de la justificación un proceso basado en la propia justicia imperfecta del creyente - en lugar de un acto declarativo de Dios basado en la justicia perfecta de Cristo.
Tan pronto como la justificación se fusiona con la santificación, las obras de la justicia se convierten en una parte esencial del proceso. La fe se diluye por lo tanto con las obras. Se abandona la sola fide. Éste fue el error de los legalistas de Galacia (cp. Gálatas 2:16; 5:4). Pablo lo llamó "un evangelio diferente" (Gálatas 1:6, 9). El mismo error se encuentra prácticamente en todo culto falso. Es el principal error del catolicismo romano. Me preocupa que también pueda ser la dirección de muchos de los que están cautivados con la "Nueva Perspectiva sobre Pablo". [1]

Si la doctrina en su conjunto ha sido ignorada en nuestros días, la doctrina de la justificación ha sufrido un abandono particular. Obras escritas sobre la justificación están notablemente ausentes del cuerpo de la literatura evangélica reciente. [2] En su introducción a la reedición del año 1961 del trabajo emblemático de James Buchanan, La Doctrina de la Justificación, J. I. Packer señaló lo siguiente:
Es un hecho de significación preocupante que el volumen clásico de Buchanan, que tiene ahora un siglo de antigüedad, sea el estudio a gran escala más reciente de la justificación por la fe que el protestantismo de habla inglés (sin mirar más allá) haya producido. Si hemos de juzgar por el tamaño de su producción literaria, nunca ha habido una época de actividad teológica tan febril como los últimos cien años; sin embargo, en medio de todas sus preocupaciones teológicas múltiples, no se ha producido ni un solo libro de cualquier tamaño acerca de la doctrina de la justificación. Si todo lo que sabíamos de la iglesia durante el siglo pasado era que había dejado de lado el tema de la justificación de esta manera, ya podríamos estar en condiciones de concluir que este ha sido un siglo de apostasía y decadencia religiosa. [3]

Después de haber abandonado esta doctrina por más de un siglo, los evangélicos están mal equipados para responder a aquellos que están diciendo que Martin Lutero y los reformadores malinterpretaron al apóstol Pablo, por lo cual no entendieron la doctrina de la justificación.
El movimiento evangélico está a punto de abandonar el principio estructural de la Reforma; y la mayoría de los evangélicos ni siquiera ve la amenaza y no tendría ninguna respuesta convincente si lo hiciera.
¿Qué debemos hacer para ser salvos? El apóstol Pablo respondió a la pregunta del carcelero de Filipos, en los términos más claros posibles: "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo" (Hechos 16:31).
Las epístolas doctrinales cruciales de Pablo - especialmente Romanos y Gálatas - se extienden en esa respuesta, desarrollando la doctrina de la justificación por la fe para mostrar cómo somos justificados por la fe sin obras humanas de ningún tipo.

Al menos, esa es la interpretación histórica evangélica de Pablo. Pero esa es la misma cosa bajo ataque de la Nueva Perspectiva.
¿Y qué si nos movemos más allá del apóstol Pablo? ¿Se puede probar el principio de sola fide a partir de la enseñanza terrenal de Cristo? Indudablemente sí.

El evangelio según Jesucristo

Aunque Cristo no hizo ninguna explicación formal de la doctrina de la justificación (como lo hizo Pablo en su epístola a los romanos), la justificación por fe subyace e impregna toda Su predicación del Evangelio. Aunque Jesús nunca dio un discurso sobre el tema, es fácil de demostrar a partir de Su ministerio evangelístico que Él enseñó sola fide.

Por ejemplo, fue el mismo Jesús quien dijo: "El que oye Mi palabra, y cree... ha pasado de muerte a vida" (Juan 5:24) - sin pasar ningún sacramento o ritual y sin ningún tipo de espera o período el purgatorio. El ladrón en la cruz es el ejemplo clásico. En la prueba más exigua de su fe, Jesús le dijo: "De cierto os digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso" (Lucas 23:43). No era necesario ningún sacramento o trabajo por parte de él para obtener la salvación.
Por otra parte, las muchas sanaciones que Jesús logró eran evidencia física de Su poder de perdonar pecados (Mateo 9:5-6). Cuando Él sanaba, con frecuencia decía: "Tu fe te ha salvado" (Mateo 9:22; Marcos 5:34; 10:52, Lc. 8:48, 17:19, 18:42). Todas esas curaciones eran lecciones objetivas sobre la doctrina de la justificación solo por fe.

Sin embargo, la única ocasión en la cual Jesús declaró a alguien "justificado" proporciona la mejor visión de la doctrina tal como Él la enseñó:
Dijo también esta parábola a unos que confiaban que ellos eran justos y menospreciaban a otros: "Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido." (Lucas 18:9-14, énfasis añadido).

¡Esa parábola seguramente sorprendió a los que escuchaban a Jesús! Ellos "confiaban en sí mismos como justos" (v. 9) - la definición misma de la justicia propia. Sus héroes teológicos eran los fariseos, que tenían las normas legalistas más rígidas. Ellos ayunaban, oraban y daban limosna dando un gran espectáculo; e incluso iban más allá en la aplicación de las leyes ceremoniales de lo que en realidad Moisés había prescrito.
Sin embargo, Jesús había sorprendido multitudes diciendo: "Si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos" (Mateo 5:20) - seguido por: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto"(v. 48) Es evidente que Él estableció un estándar que era humanamente imposible, ya que nadie podía superar la rigurosa vida de los escribas y fariseos.
Ahora Él sorprende aún más a Sus oyentes con una parábola que parece colocar a un recaudador de impuestos detestable en una posición espiritual mejor que un fariseo que ora.

El punto de Jesús es claro. Él estaba enseñando que la justificación es solo por fe. Ahí está toda la teología de la justificación. Pero sin profundizar en la teología abstracta, Jesús nos describió claramente la imagen con una parábola.

Un acto judicial de Dios

La justificación del recaudador de impuestos era una realidad instantánea. No hubo ningún proceso, lapso de tiempo, ningún miedo del purgatorio. Él "descendió a su casa justificado" (v. 14) - no por algo que había hecho, sino por lo que había sido hecho en su nombre.
Observe que el recaudador de impuestos entendió su propia impotencia. Debía una deuda imposible -que él sabía que no podía pagar. Lo único que podía hacer era arrepentirse y pedir clemencia. Su oración contrasta con la del fariseo arrogante. No relata lo que había hecho. Sabía que incluso sus mejores obras eran pecados. Él no se ofreció a hacer algo por Dios. Simplemente pidió clemencia divina. Buscaba a Dios para que Él hiciera lo que él no podía hacer por sí mismo. Esa es la naturaleza misma del arrepentimiento que Jesús pidió.

Solo por fe

Además, este hombre se fue justificado sin realizar ninguna obra de penitencia, sin hacer ningún sacramento o ritual, sin obras meritorias. Su justificación fue completa y sin ninguna de esas cosas, porque era únicamente sobre la base de la fe. Todo lo necesario para expiar su pecado y ofrecer perdón ya había sido hecho en su nombre. Él fue justificado por fe en ese mismo momento.
Una vez más, hace un fuerte contraste con el fariseo engreído, que estaba tan seguro de que todo su ayuno, diezmo y otras obras le hacían aceptable a Dios. Pero mientras que el trabajo del fariseo se mantuvo injustificado, el creyente recaudador recibió plena justificación solo por fe.

Una justicia imputada

¿Recuerda la declaración de Jesús en el Sermón de la Montaña: "Si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos" (Mateo 5:20)? Sin embargo, ahora afirma que este recaudador de impuestos - el más malvado de los hombres - ¡es justificado! ¿Cómo obtuvo tal pecador una justicia que excedía la de los fariseos? Si la norma es la perfección divina (v. 48), ¿cómo puede un cobrador de impuestos traidor llegar a ser justo a los ojos de Dios?
La única respuesta posible es que recibió una justicia que no era la suya (cp. Fil. 3:9). La justicia le fue imputada por fe (Rom. 4:9-11).

¿La justicia de quién le fue reconocida? Sólo podía ser la perfecta justicia de un Sustituto irreprochable, que a su vez debe cargar con los pecados del recaudador de impuestos y sufrir el castigo de la ira de Dios en su lugar. Y el Evangelio nos dice que eso es precisamente lo que Jesús hizo.
El publicano fue justificado. Dios le declaró justo, imputándole la justicia plena y perfecta de Cristo, perdonándole de toda injusticia y librándole de toda condenación. A partir de entonces, siempre estuvo frente a Dios con una justicia perfecta que le había sido otorgada a su favor.
Eso es lo que significa la justificación. Es el único Evangelio verdadero. Todos los demás puntos de la teología emanan de ella. Como escribió Packer: "La doctrina de la justificación por la fe es como un atlas: tiene el mundo sobre sus hombros, todo el conocimiento evangélico de la gracia salvadora." [4]  La diferencia entre sola fide y cualquier otra fórmula para la justificación no es sutileza teológica. Una correcta comprensión de la justificación por fe es el fundamento mismo del Evangelio. Usted no puede equivocarse en este punto sin corromper también toda otra doctrina.  Y es por eso que cada "Evangelio diferente" está bajo la maldición eterna de Dios.

1. Planteo esta preocupación, ya que la mayoría de los de la nueva perspectiva niegan cualquier distinción legítima entre la ley y el Evangelio; a menudo describen la justificación por etapas, con la justificación final dependiendo de la obra propia de los creyentes; y muchos de ellos disimulan o rechazan la imputación de la justicia de Cristo al creyente. Han centrado su hermenéutica revisionista sobre los mismos pasajes donde Pablo enseña más claramente estas doctrinas, tales como 2 Corintios 5:21 y Filipenses 3:9. Dar un análisis más a fondo del impacto devastador de la nueva perspectiva sobre la doctrina de la justificación va mucho más allá del alcance de este artículo. Pero la mayoría de los críticos de la nueva perspectiva han planteado preocupaciones muy similares. Véase, por ejemplo, David Linden, La Nueva Perspectiva de N. T. Wright sobre la doctrina de la Justificación.
2.Dos notables excepciones son James White,  El Dios que justifica (Minneapolis: Bethany House,
2001) y R.C. Sproul, Solo Fe (Grand Rapids: Baker, 1995).

3.James I. Packer en James Buchanan, La doctrina de la justificación (Edinburgh: Banner of Truth,
1961 reimpresión de 1867 original), 2.

4.Packer, en Buchanan, 2..


Fuente:  http://www.gracia.org/recursos.aspx?p&article=735

Congreso Nacional Esc. Bíblica - Iglesia de Dios Misionera Pentecostal ...

La Presencia de Falsos Maestros 001 La Escuela Bíblica en su Hogar

La Tribu De Benjamín - El Remedio





Le recomendaron la Metadona
Se comió la dona y no llego a la meta
Le recomendaron la medicina
Pero seguía en la cuerda floja
Le recomendaron la metafísica
Sin equilibrio delirando de locura
Le recomendaron la astrología
Probó el yoga y hasta el viejo Buda

Nada funcionó, seguía en aquel laberinto sin salida
Escuchó a la lejos una voz que decía
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
Es la única alternativa
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
La mejor medicina
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
La respuesta a tu vida
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
Si no te funciona, te devolvemos tus pecados

Le recomendaron a Jesucristo
Y El rompió todas sus cadenas
Le recomendaron en la Biblia
Ese mapa que le llevará a la vida
Le recomendaron fijar su vista
En las cosas que están allá arriba
Le recomendaron mantenerse firme
Caminando de su mano hasta la meta

Todo funcionó, ya no vive en aquel laberinto sin salida
Y ahora también testifica
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
Es la única alternativa
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
La mejor medicina
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
La respuesta a tu vida
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
Si no te funciona, te devolvemos tus pecados

Todo funcionó, ya no vive en aquel laberinto sin salida
Y ahora también testifica
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
Es la única alternativa
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
La mejor medicina
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo
La respuesta a tu vida
Prueba Cristo, prueba Cristo, prueba Cristo.

La Tribu de Benjamín - Capaz de Todo







El fue capaz de entregar Su vida,
El fue capaz de entregar Su amor,
El fue capaz de dejar Su trono,
Para cumplir Su misión...

El fue capaz de cambiar la historia
El fue capaz de darnos luz
El fue capaz de entregarse al mundo
Para morir en la cruz...

(.c.o.r.o.):
Capaz de todo por ti y por mi
El su vida dió...
para darnos vida eterna
Si hoy vivimos es por fe
Por su salvación
y por su misericordia

Repite
El fue capaz de entregar su vida,
El fue capaz de entregar su amor,
El fue capaz de dejar su trono,
Para cumplir su misión...

El fue capaz de cambiar la historia
El fue capaz de darnos luz
El fue capaz de entregarse al mundo
Para morir en la cruz...

Solo
Capaz de todo por ti y por mi
El su vida dió...
para darnos vida eterna!!
Si hoy vivimos es por fe
Por su salvación
y por su misericordia!!

La Tribu de Benjamín - Rey de Reyes





Jesús es el amigo más fiel que tengo en el planeta
Escribo su nombre en mis manos y en mis camisetas,          
He pintado murales que hablan de su amor, su pureza
Oh, cuantas veces he querido hablarte de El!
Oh cuantas veces he querido  decirte que El!
Que el en ti se interesa
Por que El en ti se interesa

Dices que no hablo de Jesús, no lleva nada mi día
Es que estoy aferrado a él más que una calcomanía
El que es ilustre queda corta la fuerza de su amor que hoy me guía

Oh, cuantas veces he querido hablarte de El
Oh cuantas veces he querido  decirte que El
Lleno mi vida vacía,    Lleno mi vida vacía

¿Quien podrá apartarlo de mi  vida
Si ya esta   en mi ser?
 ¿Quien podrá apartarlo de mis labios
Esa frase de amor y de fuerza?


Rey de reyes,  oh, tú eres rey de reyes
El deseado en mi vida, solo tuyo es mi amor
Rey de reyes   oh, tú eres rey de reyes
El deseado en mi vida,  solo tuyo es mi amor

Quieres que te diga quien gano el juego de básquetbol
O cómo estuvo la fiesta
O quien gano el orange award
O cómo toco la orquesta

Pero si te digo que Jesús tiene mi amor, te molestas
Oh, cuantas veces he querido hablarte de El
Oh cuantas veces he querido  decirte que El,
Que el en ti se interesa

Rey de reyes   oh, tú eres rey de reyes
El deseado en mi vida,  solo tuyo es mi amor
Rey de reyes, oh, tú eres rey de reyes
El deseado en mi vida   solo tuyo es mi amor

La Tribu de Benjamin - No Des Un Solo Paso Atrás





Hay tantas cosas que tratan de desviarte hoy
del camino de la salvación.
Viene el desanimo la prueba el dolor,
y dices cansado estoy.
El enemigo quiere robarte hoy la paz de tu corazón.
te hace pensar que solo tú estás que ya no hay solución.
Coro:
No des un solo paso atrás,
sigue marchando hasta el final,
toma el escudo de la fe con valentía
llegaras tu galardón recibirás.

Cuando estés débil y no puedas más
no te rindas, tú vencerás
No tengas miedo, tú lo puedes lograr
El te fortalecerá

La Tribu De Benjamin - El Mejor Ejemplo





Para llegar hay que caminar con un escudo de acero
Vendarse el corazón
Protegerse bien del miedo
Que llega hasta los huesos
Con la frente siempre en alto
Olvidando los fracasos
Coro:
Caminar por el fuego
Caminar en la luz
Caminar por encima del agua
Caminar en rectitud
Caminar en Su Palabra
Caminar con Su visión
Caminar y mirar Su ejemplo
Caminar como Jesús

Huye de la codicia y de lo malo
Es un virus que envenena el alma
Mide tus palabras de no hablar como ellos hablan
Con los ojos bien abiertos
Haciéndote cómplice del tiempo
Y aunque te parezca raro, muchos van equivocados

La Tribu de Benjamin El Viejo y el Enano







Hoy quiero hablarles de un hombre enano que a Jesús quizo ver, 
tuvo que hacer maravilla pues la gente era mas grande que él 
a un árbol se subió, la necesidad lo obligó 
"Zaqueo bájate de allí pues a tu casa yo voy a ir" 

//Si necesitas llegar a él, ven a Jesús es tu amigo fiel 
no pierdas tiempo y oportunidad, 
no importa tu estatura ni edad// 

Cuenta la Biblia en libro de San Juan capítulo Tres 
un hombre fariseo que a Jesús también quizo conocer 
un tipo viejo, talvez feo, un poco obeso 
que importa como fue, 
Nicodemo hoy te digo tienes que volver a nacer 

La Tribu de Benjamín - Fiel







A veces es difícil caminar en pos de ti
pero con tu ayuda, yo podre seguir.
aparta mis pasos de la maldad, quiero vivir
solo en tu fidelidad.
Fiel solo yo quiero ser
que màs puedo ofrecer y darte
todo lo mejor de mi
Fiel solo escuchar tu voz
hacer tu voluntad y darte todo lo mejor de mi.

Terminando El Día - Salmo 106 (12-07-2017)

 

Misión ELTV (audio)

Verso para Hoy:

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